02/06/2010 - La justicia americana se traslada a Cartagena por la demanda de un afectado español por amianto

El amianto vuelve a ser noticia en nuestro país. Cartagena acoge desde el 26 de enero parte del proceso judicial consecuencia de la demanda que el despacho español Oria, Peña, Pajares y Asociados, en representación de un afectado por amianto, interpuso en Estados Unidos en agosto de 2009.

La demanda presentada a través del despacho socio americano, Seeger & Weiss LLP, exige por primera vez en la historia de nuestro país indemnizaciones a 22 empresas de origen norteamericano relacionadas con la fabricación o exportación de amianto ya que fue la exposición ante este producto el causante del actual cáncer de pulmón que el trabajador murciano padece. El contacto continuo con amianto desde 1970 hasta 1999 que su trabajo de mantenimiento de barcos le exigía fue lo que produjo la enfermedad que actualmente padece y que fue diagnosticada en 2008.


La ciudad cartaginense se convertirá en la sede temporal de la justicia norteamericana durante un mínimo de un día y un máximo de siete ya que la salud del demandante es la prioridad en este momento. Allí, el perjudicado realizará su declaración ante las 22 empresas americanas demandadas, acto que se retransmitirá vía satélite con Estados Unidos. Es el delicado estado de salud del afectado lo que ha provocado que la parte demandada así como un oficial del juzgado del Estado de Pensilvania se trasladen hasta Cartagena para tomar declaración al demandante.


Desde que los socios americanos de Oria, Peña, Pajares y Asociados presentarán la reclamación en agosto del 2009, se ha logrado de forma pionera en nuestro país un acuerdo por el cual, una de las empresas demandadas ha indemnizado al afectado por una cifra de 35.000 dólares. Este tipo de compensación puede abrir un camino de esperanza para conseguir nuevas indemnizaciones con el resto de empresas demandadas. Además este caso servirá de precedente para miles de víctimas o familiares de fallecidos por cáncer de mesotelioma y otras enfermedades derivadas de la exposición de amianto y que puedan acceder a una compensación desde Estados Unidos por el daño causado.

 

Leer más »
Ver todas las noticias
Lawyerseek.com
www.pajaresyasociados.com
Lawyerseek.com
www.pyo-abogados.com
Lawyerseek.com
www.lawyerseek.com
Opamianto.com
www.opamianto.com
04/07/2007
« volver                                              


Y EN ESPAÑA, ¿SE HARÁ ALGO? »


La verdad es que resulta incomprensible que haya estados norteamericanos como Mississippi o Virginia que estén dispuestos a llegar hasta donde sea para defender a sus ciudadanos por los daños sufridos e incluso para establecer un fondo que permita atender en los próximos años a aquellos pacientes en los que los efectos aún no han aparecido y que en España el Ministerio de Sanidad y Consumo siga sin reunirse siquiera con las pacientes afectadas por el Agreal cuando además aquí ya hay sentencia condenatoria. Y que ningún partido político mueva un dedo. ¿Somos de segunda o no? ¿Quizás si en vísperas electorales las ven en la calle entonces "reflexionen"? Pero si ése es el comportamiento de la Administración en un caso donde existe ya sentencia es fácil suponer que el Ministerio de Sanidad y Consumo ni siquiera se plantee interesarse por las acciones legales emprendidas por los estados norteamericanos. "Es una dejación si no lo hace -nos señala Román Oria- porque si el Estado se ha gastado miles de millones en Sanidad aunque tratando mal, insuficientemente, o dolosamente una patología determinada, y se demuestra que eso es así y que hay dolo del agente productor -sea civil o penal- está haciendo dejación si no reclama responsabilidades por esos dineros públicos; está haciendo dejación de sus derechos; claro que tal y como funciona nuestra Administración eso son goyerías".
Algunos datos pueden ayudarnos a entender la importancia económica de la olanzapina en el sistema sanitario español. En la Gaceta Sanitaria del 15 marzo 2006 se publicaba el artículo Luces y sombras de la prestación farmacéutica en España: a propósito de los antidepresivos y antipsicóticos de Lourdes Girona-Montañá, Juan Carlos Juárez-Giménez y María Pilar Lalueza-Brotoc. Y en él se remarcaba el aumento espectacular de la facturación en antipsicóticos entre 1997 y 2004: de 61,84 a 317,46 millones de euros. Y se señalaba directamente a la risperidona y la olanzapina como los principales causantes de ese incremento. En el caso de la olanzapina se pasó de 19,5 millones a 122,2 millones de euros, un 52% de aumento cuyo coste ha tenido que ser soportado en buena parte por el Sistema Público de Salud ya que se trata de un medicamento de prescripción obligatoria. De hecho, Zyprexa y Risperdal son los medicamentos más vendidos en nuestro país. ¡Dos antipsicóticos! ¿Tan mal estamos?
Claro que si a ello le unimos que en el 2003 el Servicio Andaluz de Salud (SAS) ya observó públicamente que el 40% de las recetas de antipsicóticos de última generación -denominados atípicos-, entre los que se encuentra la olanzapina se correspondía con usos que tampoco en nuestro país figuran entre los aprobados por el Ministerio de Sanidad es evidente que miles de españoles han podido desarrollar síntomas prediabéticos, aumento de peso u otros problemas por haber sido tratados con un antipsicótico cuando no era su caso. Y encima con insuficiente información sobre sus efectos adversos.
Si algo nos enseña la tan denostada a veces globalización es que un medicamento es el mismo allí que aquí y que sus efectos adversos son los mismos allí que aquí... Y, sin embargo, nuestros derechos como consumidores no son, ni de lejos, los mismos allí que aquí. "La Ley de Consumidores y Usuarios -nos resumiría Román Oria- debe reformarse de manera que cualquier persona pueda reclamar por daños. No solamente una asociación de consumidores sino todo aquel que sufre un daño efectivo. Y que los efectos de esa sentencia sean extensibles a otros ciudadanos en situación semejante. ¿Por qué no se hace ese cambio legislativo? Habrá que preguntárselo a los políticos e interrogarles sobre los grupos de presión. La explicación para que el sistema de legitimación esté restringido, para que no exista un sistema de class action en España, no hay que buscarla en términos jurídicos. Hay que buscarla en las presiones de las empresas farmacéuticas y de las entidades financieras y bancarias, de las aseguradoras y de los diversos grupos económicos que durante tantísimo tiempo se han aprovechado en nuestro país, por ejemplo, de unos baremos escandalosos de valoración de la vida humana hasta que la legislación comunitaria ha obligado a Administración y tribunales a modificarlos".



 Descargar noticia en formato PDF

Search Menu
Búsqueda avanzada
De Actualidad
» AGREAL
» ASBESTOS O AMIANTO
» AVANDIA
» CATASTROFES AEREAS (Accidente Madrid)
» Finanzas & Mercados
» Historia de Don Valentín Ibañez
» MESOTELIOMA
» Noticias sobre el caso
» PARCHE ORTHO EVRA
» Plataforma de afectados por la crisis de MADOFF FUND


   Aviso legal